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21 de septiembre de 2011

lactancia masculina - presentacion de un caso en Cuba


POLICLÍNICO DOCENTE “LUIS AUGUSTO TURCIOS LIMA”. SAN JOSÉ DE LAS LAJAS,  LA HABANA

LACTANCIA MASCULINA: PRESENTACIÓN DE UN CASO EN CUBA


Revista de Ciencias Médicas La Habana 2009; 15 (1)
Dr. Joaquín Román Lafont
Especialista de II grado en Pediatría. Master en Atención Integral al Niño. Profesor Auxiliar
E-mail:jrlafont@infomed.sld.cu


RESUMEN
Para la Organización Mundial de la Salud, la lactancia materna es el alimento propio de la especie, el mejor y más idóneo para recién nacidos y lactantes. En ocasiones hay madres que interrumpen la lactancia por patrones culturales, por técnica incorrecta, por acomodamiento personal, por realizar tareas extradomiciliarias. Si la especie humana está constituida por ambos géneros, ¿puede el hombre físicamente reemplazar a la mujer con la alimentación de su descendencia, amamantando a la cría?  Aunque parezca insólito, se reporta un caso en Cuba que amamantó a su hija por casi dos años y cuyo torso se exhibe en el Museo del Departamento de Medicina Legal del Hospital General Docente “Calixto García” en la capital del país.

Descriptores DeCS: LACTANCIA; HOMBRES

SUMMARY
For the World Health Organization, maternal lactancy is itself the food of the species, the best and most suitable for newborns and infants. Sometimes there are mothers who interrupt maternal lactancy due to cultural patterns, incorrect technique, personal accommodation, and for doing out-of-home tasks. If the human species is made up of both genders, can the man physically replace the woman with the feeding of their offspring by nursing the brood? Though it may seem unusual, there is a case reported in Cuba who breastfed her daughter for almost two years and whose torso was exhibited in the Museum's  of Legal Medicine Department of "Calixto García" General Teaching Hospital in the capital of the country.

Subjects Headings: LACTATION; MEN  




INTRODUCCIÓN

En la Universidad de La Habana, el Profesor Jos é R. Jordán Rodríguez, Jefe de la Cátedra de Pediatría, al final de un Seminario  sobre la alimentación del niño y Lactancia Materna, nos refirió una anécdota trasmitida oralmente por varias generaciones sobre “El carnicero de Camagüey”.

Según esta historia oral, en la provincia de Camagüey existió un carnicero que se quedó solo criando a su hija recién nacida y que cuando la niña lloraba, interrumpía cualquier otra actividad para prestamente atenderla. Al estar en contacto con el torso desnudo del padre, por un mecanismo innato (el reflejo de búsqueda u hociqueo), la niña se prendía a la tetilla. Como esto sucedía muchas veces y muy seguido, después de varios días estos estímulos lograron que las mamas del hombre comenzaran a producir secreciones lácteas y así fue que este padre crió a su hija. Después que murió este hombre se quiso perpetuar el hecho de cómo desarrolló la mama izquierda por la acción de amamantar  y, con el consentimiento de los familiares más allegados, se replicó el busto como un caso raro de ginecomastia (figura 1) donándose posteriormente al Hospital Universitario “Calixto García” de la capital.


DESARROLLO ACCIDENTAL DE LA MAMA IZQUIERDA EN UN HOMBRE QUE LACTÓ UNA NIÑA DURANTE VEINTIDÓS MESES
(Vaciado de cera hecho por el Dr. Nicolás J. Gutiérrez. Junio de 1839)




Transcurridos 46 años, la curiosidad científica nos motivó para una ardua  búsqueda de dicho busto, como prueba del hombre que crió a su hija al pecho, localizándolo al fin en el Museo del Departamento de Medicina Legal del mencionado Hospital capitalino, donde se conserva junto a una tarjeta que dice textualmente.
Universidad de La Habana. Museo de Medicina Legal: “Raimundo de Castro y Bachiller”

Historia:   Este individuo, Don Francisco Rodríguez, nació en el año 1779 en la Palma (Islas Canarias).  De padre sano. Se dedicó a trabajos agrícolas, trasladándose a la Isla de Cuba en 1811 (Ciego de Avila). No habiendo padecido las enfermedades endémicas del país. En1823, condiciones morales le obligaron al cuidado de una niña a la que prodigaba caricias y acostaba junto a él, pudiendo así la niña apoderarse del pezón de la mama izquierda y practicar la succión. Días después comenzó a desarrollarse la mama, segregando tal cantidad de leche, que pudo nutrir a la niña durante un periodo de 22 meses, quedando con el volumen que presenta en el vaciado de cera.

Como en dicha época, por la división político administrativa del país, Ciego de Ávila pertenecía a la provincia Camagüey, de ahí la fama que se extendió del “camagüeyano” que daba el pecho. Y según la tradición oral se recoge en el argot popular el dicho que cuando una parida se queja que no tiene leche para criar al bebé o que “el niño no se llena”, no falta la ocasión para que alguien entre los más ancianos conteste: “Pues si no tienes leche, habrá que llevárselo al carnicero”.
Sea la versión oral o sea el documento escrito en el museo de Medicina Legal, lo cierto es que en el siglo XIX en Cuba, específicamente en la provincia Camagüey, hubo un hombre que insólitamente amamantó a su hijita por casi dos años 1.

COMENTARIOS

El hombre tiene, como la mujer, dos mamas pectorales: una derecha y otra izquierda, simétricamente situadas a cada lado de la línea media. En el sitio anatómico de las mamas de la mujer, el hombre tiene “tetillas”. Estas dos mamas del hombre tienen el mismo origen embriológico que en la mujer2,3. En el niño la mama masculina es un órgano no desarrollado todavía; en el hombre adulto es un órgano atrofiado, rudimentario4. La tetilla de un padre está perfectamente diseñada para calmar a un bebé que llora hasta que pueda ser alimentado5. Cuando un bebito indefenso llora de hambre, lo que él necesita es sentirse protegido, ser amado y amamantado. Para el bebito, el género de la persona que lo haga no es lo que importa, siempre y cuando lo satisfaga 6.

La relación del niño con sus progenitores es el nexo más importante que tiene lugar durante la primera infancia7, y amamantar al niño en las primeras etapas de la vida, es sin lugar a dudas, factor primordial para mantener satisfactoriamente ese estrecho vínculo de los progenitores con sus hijos, fundamentalmente en la etapa de recién nacidos y lactantes 8.

En la tradición cultural de nuestra sociedad, mientras la madre es quien alimenta y asea al hijo, la que lo abriga y le presta más constantemente sus atenciones, el padre aporta la determinación de la estabilidad familiar para sus necesidades emotivas y materiales 7. Actualmente se está extendiendo a todas las latitudes del planeta el reconocimiento de un movimiento mundial en pro del compromiso paterno más directo en la crianza del niño 9.
En casos reportados de padres que han lactado, no se trata de que el padre le diga al niño: “Aquí tienes, toma mi pecho”, sino que generalmente es el bebé quien busca por instinto el pecho del padre, encontrando la tetilla y succionándola con avidez. La reacción más común ha sido que los hombres se muestran muy sorprendidos, mientras que los bebés parecen estar contentos: les encanta acurrucarse con sus padres 5.

En Cuba sólo se ha reportado un caso de lactancia masculina, quien residió en Ciego de Ávila, población perteneciente a la provincia antigua de Camagüey. Por el reflejo innato de búsqueda, la bebita localizó y succionó con frecuencia el pezón de la tetilla izquierda del padre, la cual se hipertrofió y este hombre produjo leche y amamantó durante veintidós  meses. Esto fue posible gracias a que se cumplió la fisiología de la lactancia 10 en este hombre, pues aún con glándulas mamarias hipotrofiadas, lo fundamental fue que la bebita succionó con frecuencia el pezón del padre, desencadenando estímulos que lograron la liberación de la prolactina y la oxitocina almacenadas en la glándula hipófisis, hormonas responsables de la producción de la leche y su eyección.

Por tanto, la fisiología de la lactancia es la misma tanto en el hombre como en la mujer. De hecho, existen reportes de hombres que han amamantado en diferentes latitudes. En Cuba sólo se refiere el caso de un hombre que amamantó durante 22 meses a su hija...


REFERENCIAS  BIBLIOGRÁFICAS
OMS. Estrategia mundial para la alimentación del lactante y del niño pequeño: 55ª Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2002.
Testut I, Latarjet A. La mama en la mujer. En: Testut I, Latarjet A. Tratado de anatomía humana. Barcelona: Salvat; 1984: t.4, p.1321-51.
Silva Leal N, Fernández Massó JR. Curso 8 Tema 2 Lactancia Materna. En: Maestría de Atención Integral a la Mujer (monografía en CD-ROM). La Habana: MINSAP; 2005.
Testut I, Latarjet A. La mama en el hombre. En: Testut I, Latarjet A. Tratado de anatomía humana. Barcelona: Salvat; 1984: t.4, p.1352-55.
O’Sullivan J. Estudio mundial anuncia aumento global del compromiso paterno y revela por qué los hombres tienen tetillas. Boletín semanal del Centro de Recursos de la red IBFAN de América Latina y el Caribe. 2005; 3 (133). Acceso el 5 noviembre 2008. Disponible en:  http://www.ibfan-alc.org/boletines/ibfan-inf/A3N133.htm .
American Academy of Pediatrics. Work Group on Breastfeeding and the use of human milk. Pediatrics. 2005; 115(2): p.496-507.
Betancourt ML, Rodríguez Guarín M, Gempeler Rueda J. Interacción madre-hijo, patrones de apego y su papel en los trastornos del comportamiento alimentario. Universitas Médica. 2007; 48 (3):24-51.  
Fernández Urquiza M, Cabrera Cuellar C, Toledo González G. Lactancia materna, ¿qué ha pasado con el hombre?  Rev Finlay 1990; 4(4):94-100.
IBFAN-ALC. Aumenta implicación de los padres en la crianza de sus hijos. Boletín Institucional ALBA: Lactancia materna. Disponible en:
http://64.233.169.104/search?q=cache:CiQ6Z0o3l0YJ:www.albalactanciamaterna.info/
modules.php%3Fname%3DNews%26new_topic%3D5+IBFANALC+Aumenta+la+implicacion+
de+los+padres+en+la+crianza+materna&hl=es&gl=cu&strip=1. Acceso: 5 noviembre 2008.
Lemus Lago ER, Báez Martínez JM. Lactancia materna. En: Alvarez Síntes R. Temas de Medicina General Integral. La Habana: Ciencias Médicas; 2001; Vol 1: salud y medicina.p.112-15. 


De: http://www.cpicmha.sld.cu/hab/vol15_1_09/hab17109.html

leche paterna - radioclip


LECHE PATERNA - RADIOCLIP
Publicado el 17/08/2011 




¡Escucha el articulo!:

LECHE PATERNA
Radialistas.net




LOCUTORA ¡Última hora! Un viudo aprende a amamantar. Wijeratne, un poblador de Sri Lanka, decidió dar el seno a su hijita poco después de la muerte de su esposa. La menor estaba tan acostumbrada a la leche materna que rechazaba cualquier clase de biberón.


WIJERATNE No soportaba verla llorar y le ofrecí mi pecho. Ahí fue cuando descubrí que podía amamantarla.

LOCUTORA Al conocer el caso, el doctor Jayasinghe explicó que "los hombres con hormona prolactina hiperactiva pueden producir leche."

EFECTO LLANTO DE BEBÉ

LOCUTORA Los esposos modernos cambian pañales, bañan y hacen dormir a los bebés.

HOMBRE Lo único que no podemos hacer es amamantar porque... ¡porque no tenemos tetas!

LOCUTORA La presencia de leche en los senos es cuestión de una hormona llamada prolactina que se libera normalmente durante el embarazo. Pero la estimulación de los pezones también produce prolactina.

HOMBRE Yo sé que en la antigüedad contrataban mujeres como nodrizas para criar hijos ajenos. Con la succión del bebé les salía la leche. Pero... ¿y qué tiene que ver todo esto con nosotros, los papás?

LOCUTORA Pues que la estimulación de los pezones provoca un aumento de prolactina tanto en mujeres como en hombres. Por increíble que parezca, la lactancia está al alcance de ustedes, los varones, forma parte de su potencial fisiológico.

HOMBRE Un momento, amiga mía, un momento. Si las cosas son así, ¿por qué la naturaleza no favoreció que ambos, mujeres y hombres, diéramos de mamar?

LOCUTORA Por una razón muy sencilla. Si los dos, el papá y la mamá, se hubieran dedicado a dar de lactar al bebé, venía el tigre y se los comía a los tres.

HOMBRE ¿O sea, que la naturaleza nos especializó a nosotros para defender el territorio, mientras que ustedes alimentaban a las crías?

LOCUTORA Exactamente. Pero ya no hay tigres al acecho. Hoy en día, los trabajos de ambos sexos se han igualado mucho. ¿Por qué no igualar también la lactancia? ¿Usted que opina, doctor Jayasinghe?

DOCTOR (TONO EXTRANJERO) Mire, usted. Los seres humanos hemos modificado muchísimo nuestra sexualidad. Actualmente, la fecundación se puede hacer fuera de la madre, o con semen de otro padre, cambiando los códigos genéticos, cambiando el rumbo ciego de la evolución. ¿Por qué no pensar, entonces, en promover la lactancia masculina?

LOCUTORA ¿Y qué ventajas tendría eso, doctor?

DOCTOR Bueno, la lactancia masculina desarrollaría una mayor relación emocional de los papás con sus hijos e hijas. Se compartirían mejor las tareas de la crianza. Y si por cualquier razón la madre no pudiera amamantar, el padre podría suplirla.

LOCUTORA Y usted, señor papá, ¿qué dice de todo esto?

HOMBRE Me parece... me parece estupenda la idea. Y así, poco a poco, gota a gota de leche, aprenderíamos a ser mejores esposos y padres más tiernos... ¿verdad que sí, mi chiquilín?

EFECTO BEBÉ RIENDO
¿Crees que gota a gota de leche aprenderíamos a ser mejores esposos? ¡Cuéntanos!  



BIBLIOGRAFÍA
Jared Diamond, ¿Por qué es divertido el sexo?, Debate, Barcelona 1999.


Una producción de RADIALISTAS APASIONADAS Y APASIONADOS / www.radialistas.net

De: http://www.radialistas.net/clip.php?id=1800021

lactancia paterna


Lactancia paterna: ¿Por qué no está extendida?




Los pezones de un hombre no sirven aparentemente para nada y la selección natural debería haberlos hecho desaparecer hace mucho tiempo. Al parecer, constituyen uno de los ejemplos más patentes de órganos vestigiales o reliquias evolutivas.

En el 90 % por ciento de las especies de mamíferos los machos no prestan ningún tipo de cuidado paternal y en el 10% por ciento restante, los cuidados suelen consistir en aportar alimentos a la madre, defender el territorio o transportar a las crías. Todos los machos mamíferos presentan glándulas mamarias, pero no se ha observado aún en la naturaleza a ninguno dando de mamar a sus crías, aunque hace unos años se encontró un murciélago malayo que come frutas, Dyacopterus spadiceus, cuyos machos presentan pechos desarrollados llenos de leche, sólo en la época de la reproducción. ¿Por qué somos en esto diferentes de algunas aves, como palomas y flamencos, en las cuales los individuos de ambos sexos producen leche en sus buches para alimentar a sus polluelos?

Uno pensaría que los machos ya sólo deben presentar residuos inservibles de los órganos de la lactancia. Ello es así en ratas y ratones macho, cuyo tejido mamario nunca forma conductos o un pezón, pero en otros muchos mamíferos, como cabras, perros y primates, la glándula sí forma conductos y hay pezón tanto en machos como en hembras. Ello es así por la larga historia evolutiva de lactancia de los mamíferos y nuestro patrón de desarrollo embrionario, según el cual, si nada interviniese, todos los individuos nos desarrollaríamos como hembras.

El cromosoma Y contiene genes que determinan el desarrollo de los testículos. En la quinta semana siguiente a la fertilización, los embriones de ambos sexos desarrollan una gónada que se puede convertir tanto en testículo como en ovario. Sólo si está presente un cromosoma Y, se cambia la tendencia de la gónada a transformarse en ovario. El embrión está dotado de otras estructuras bipotenciales. Son las secreciones producidas por los testículos las que canalizan a estas otras estructuras hacía su desarrollo como órganos masculinos, mientras que la carencia de secreciones testiculares las canalizan hacía la construcción de órganos femeninos. Además, muchas características sexuales secundarias, como el desarrollo y la funcionalidad de los pechos, dependen de genes que pueden mutar y dar lugar a machos con alguna característica femenina, como la de producir leche.

Pero aún sin presentar estas mutaciones, muchos mamíferos macho, incluyendo algunos hombres, presentan desarrollo de los pechos y pueden amamantar cuando se les proporcionan las hormonas necesarias. La producción de leche se halla especialmente bajo el control de la hormona prolactina, que se produce en ambos sexos. Normalmente, sólo las hembras que acaban de dar a luz tienen la suficiente cantidad de prolactina para llegar a producir leche.

Pero hay muchas situaciones en las que un macho puede adquirir la suficiente cantidad de prolactina para ello. Por ejemplo, los recién nacidos de ambos sexos pueden producir un poco de leche (llamada de bruja) por el efecto de las hormonas femeninas de la madre circulantes en su sangre. La inyección directa de las hormonas estrógeno o progesterona (liberadas normalmente durante el embarazo) desencadena el crecimiento de las ubres en cabras y vacas vírgenes, y también en bueyes, cabras macho y cobayas macho.

Hombres y mujeres pacientes de cáncer que estaban siendo tratados con estrógeno comenzaron a producir leche cuando se les inyectó prolactina. Otras veces, los machos producen leche por los efectos secundarios de algunos fármacos o de intervenciones quirúrgicas, por tumores en la glándula hipófisis, que regula la producción de hormonas, en los que aumenta la cantidad de prolactina, o por desequilibrios hormonales en la pubertad o la vejez. También el estrés y la desnutrición pueden hacer que un macho acabe dando leche: se documentaron muchos casos de prisioneros de la 2ª Guerra Mundial que dieron algo de leche cuando empezaron a recuperarse.

Pero la producción de leche en un macho (y en una hembra) puede conseguirse con un procedimiento más fácil: la simple estimulación mecánica repetida de los pezones, lo que incrementa la secreción de prolactina. La producción de leche no es un resultado infrecuente de la autoestimulación de los pezones en chicos adolescentes. Se estima que si un hombre utiliza un sacaleches como mínimo 20 minutos al día en cada pecho durante dos semanas, es posible que produzca leche. La leche masculina producida bajo condiciones no patológicas es, salvo algunas leves diferencias, igual en composición y concentración de nutrientes a la femenina, aunque lógicamente es producida en bastante menor cantidad que en las hembras. Se han reportado algunos casos de hombres que, tras la enfermedad o muerte de la madre, han amamantado a bebés con éxito.

Todos estos hechos sugieren que habría sido fácil que la lactancia masculina hubiera evolucionado de forma generalizada; quizá sólo habría requerido unas pocas mutaciones que generaran una liberación de hormonas incrementada o una eliminación de hormonas disminuida. Para entender por qué no ha sucedido esto, necesitamos usar un razonamiento evolutivo. Los intereses genéticos del macho están mejor servidos en la mayoría de los casos mediante la persecución de otras hembras que fertilizar que cuidando de sus hijos.

Un macho que portara una mutación para amamantar a sus crías (o para cuidar de ellas de cualquier otra forma) sería rápidamente dejado en la cuneta por los machos normales egoístas que se escaquearían de la lactancia y resultarían capaces de ser padres de más prole. La cuestión de la producción de leche masculina sólo es pertinente para ese 10 % de las especies de mamíferos en las cuales el cuidado parental masculino es necesario. Esta minoría de especies incluye leones, lobos, gibones, titís y humanos. En estas especies los cuidados de los machos se manifiestan en formas distintas a la lactancia.

Los mamíferos tienen una larga historia de compromiso evolutivo con su solución al problema de qué hacer con un óvulo fertilizado internamente. La solución mamífera comienza con el embarazo, un obligado período de desarrollo embrionario dentro de la madre que dura mucho más que en otros grupos animales. Ese gran compromiso inicial por parte de la hembra de mamífero le hace imposible eludir el compromiso posterior y ha conducido a la evolución de la producción femenina de leche.

Sin embargo, podemos predecir sobre bases teóricas las condiciones que favorecerían la evolución de la lactancia masculina normal. Estas condiciones incluyen: una camada de crías que constituyen una gran carga para alimentarlas; parejas monógamas hembra-macho; alta confianza de los machos en su paternidad; y preparación hormonal de los padres para una eventual producción de leche mientras su pareja está todavía embarazada. La especie de mamífero que mejor cumple estas condiciones es la humana.

La cría de los lactantes requiere mucho esfuerzo y tiempo por parte de la madre y solemos formar parejas monógamas y unidas por lazos afectivos fuertes. Una pequeña ayuda externa puede hacer de la lactancia masculina humana una experiencia generalizada y muy gratificante y útil tanto para padres como para bebés y madres con problemas para amamantar. Puede que se establezca un nuevo tipo de vínculo, apenas conocido en la historia humana, entre los hombres y sus hijos.



De: http://mundobiologia.portalmundos.com/lactancia-paterna-%C2%BFpor-que-no-esta-extendida/

el hombre puede producir leche y amamantar


¿Sabías que el hombre puede producir leche paterna y amamantar a su hijo?


04 de Febrero, 2009 | Categoría(s): Curiosidades Científicas, Curiosidades del Cuerpo, ¿Sabias que...?



He de reconocer me ha costado escribir este tema por lo compliado y extenso, pero creo que lo he hecho de una manera sencilla para que todos lo entiendan.

Así es producir leche paterna es posible, sin embargo, la cantidad de leche no sería la misma que la leche materna, hay quienes afirman que la leche paterna no es apta para consumo humano, sin embargo, casos recientes, insólitos, por supuesto han demostrado lo contrario.

Ahora bien, ¿por que es posible? La razón es por que las glándulas productoras de leche de los hombres y las mujeres son las mismas. Y existen varias maneras por las que puede producir leche, la primera es por un extraño fenómeno desencadenado por una patología llamada prolactinoma un tumor que estimula la secreción de leche.



Esto también puede deberse a la exposición a estrógenos, andrógenos (a veces tomados en secreto para evolucionar el cuerpo), marihuana y algunos medicamentos.

Todo lo anterior provoca el aumento de las glándulas mamarias (conocido como ginecomastia), una vez es esa situación puede producirse leche utilizando un bombeador o dejando a un bebé succionar del pezón masculino. Si bien no puede producir la misma cantidad de leche que una mujer, su leche podría funcionar como un complemento.
En los últimos años la lactancia masculina ha despertado interés y ha sido objeto de varios estudios, de hecho un articulo del periodico de Sri Lanka “The Mercury”, de octubre de 2002, relata la historia de un viudo de Sri Lanka que amamantó a su bebe.

Según la nota explica: “Un hombre de 38 años de edad de Sri Lanka, cuya mujer ha muerto hace tres meses, parece tener la habilidad de dar el pecho a sus dos hijas pequeñas. El hombre, de la ciudad central de Walapone, perdió a su mujer durante el parto. “La mayor de mis hijas rechazo ser alimentada con leche artificial. Un día estaba tan preocupado, que para intentar que dejara de llorar, le ofrecí mi pecho. Entonces me di cuenta que yo era capaz de amamantarla” admitió el hombre.



El dortor Kamal Jayasinghe, del hospital gubernamental de Sri Lanka, explicó que era posible que los hombres produjeran leche, cuando la hormona prolactina se hace hiperactiva.

Ultimamente se está haciendo una moda la lactancia masculina, y digo moda por que un diseñador confeccionó una camisa ideal para la lactancia masculina. Aqui les dejo las fotos.

La camisa es diseñada por el sueco Ronnie Österberg y la ha nombrado Man:MILK (Hombre: Leche) es una camisa para el amamantamiento masculino y uno de los proyectos presentados en la categoría Body (cuerpo) de los Premios Index 2007: diseño para mejorar la calidad de vida.



De: http://www.planetacurioso.com/2009/02/04/sabias-que-el-hombre-puede-producir-leche-paterna-y-amamantar-a-su-hijo/